lunes, 2 de julio de 2012

Para Mekare... II

Derrumbado por lo sucedido retoma en mí un gran impulso…
¡Te amo Mekare! – grito gesticulando de dolor –
El amanecer se aproxima tan rápido como cunde la noche…
Miro mis manos con lágrimas en los ojos, las empuño y corro en dirección hacia donde Mekare desapareció, corro desesperado, la busco volteando hacia todos lados sin cesar.
Cuando en mí se produce una pequeña ansiedad de la desesperación de no encontrarla me decido a no buscar más, pero en mí surge el último suspiro, las ultimas ganas de seguir,
Los primeros rayos del sol se asoman entre los árboles, volteo con gran inquietud y allí sujeta al tronco de un árbol esta ella, sollozando…
Los rayos del sol cada vez se avecinan más brillantes, de Mekare salen un par de hilillos de humo su piel se quema con el contacto de la luz, ¿Qué es esto?
Corrí como nunca la abraza protegiéndola, la tome de las mano y corrí, pero ella al poco tiempo se desvaneció, la tome en mis brazos y a paso fuerte la lleve a su mansión, no supe cómo llegamos, pero así fue.
Dentro la abrace y pose su hermoso cuerpo perfecto en el suelo, sostenía su cabeza con una de mis manos y no soporte.
La besé… Te amo Mekare – Musite - 

Para Mekare... I


Mekare se posa frente a mi, algo extraña la noto.
- Qué pasa Chérie ocurre algo - musité.
Al escuchar esto y mirar correr su lagrimilla pasa por mi un terrible azote; a que se referirá, que me tendrá que decir; esto es lo que pensé.
Perdonar, mentirosa a que se refiere, no comprendo.
¿Porqué? Musité con la más quebradiza de mis voces. 

No entiendo su razón. ¿Porqué Mekare?

Dímelo, anda dímelo. Y todas lo que paso, lo que dijiste no significa nada para ti. Que acaso solo fue ocasional. 
Mi voz se alzaba con el viento a mi favor. Cada palabra salia a gritos de mi boca.
Sin embargo esto se debía mi preciado pecado. La desdicha, la maldita desgracia.
Morir dices... No te burles y mas por alguien que no te ama. Esta vez mi coz se volvió altanera y cruel, pues relucía en mi el egoísmo que recorría mi mente, con una idea que solo tendría que ser mía y de nadie mas.

Y porqué lloras, no deberías estar feliz... Anda vete... 
No vuelvas como dices, mis palabras cedieron a mi quebrantado corazón, el dolor no pudo mas y salio con mis palabras. Vete... Repetí sollozando..

Mirando como se alejaba mis piernas flaquearon y caí al suelo, de mis ojos un torrente de lagrimas callo como una tormenta en medio del mar.
cada vez se alejaba mas y mas.
No por favor, no... No te vallas Mekare no me desahucies.
Entre sollozos quedo solo, realmente solo una vez mas...